“Como mínimo son 34 personas”, señaló nuestra compañera concejala de Seguridad, María Candelaria Rodríguez, que explicó que el 90% de los residentes asentados en esta zona de la costa granadillera son de origen extranjero. “No es un problema nuevo, ha ido creciendo en los últimos años y, además de no reunir las condiciones de salubridad para vivir, ha generado un deterioro importante de un espacio público, con presencia de basura y pintadas en las rocas”.



